Recuerdos de la playa

Recuerdos de la playa

“Igual que una ola deja su huella en la arena, un profesor lo hace en el corazón”

No podría haber pensado una frase más acertada para comenzar a escribir hoy. Sí, me he levantado filosófica, pero ahora lo entenderéis. Como ya sabéis los que nos seguís en las redes sociales, después de ir a Oporto estuvimos un par de días en Aveiro y como hacía muy buen tiempo fuimos a la playa. El agua estaba helada, sólo Raúl se atrevió a bañarse. Así que después de hacer un castillo de arena, como manda la tradición… Alba, Lucía y una servidora nos pusimos a recoger conchas por la orilla, entre risas y carreras para que no nos mojaran las olas.

Y mientras las cogíamos, Lucía me preguntó que cómo sabía yo qué conchas tenía que recoger. Había tantas y todas le parecían tan bonitas, que no se decidía. Le contesté que lo tenía que hacer pensando en la persona a la que iban destinadas. Entonces me dijo que quería regalárselas a su profesora, Laura, y también a la que fue su “seño” en infantil, Mari Carmen. Y me empezó a hablar de ellas con tanto cariño e ilusión, que le propuse hacer algo especial con ellas para que tuvieran un bonito recuerdo. Y Alba, al escuchar a Lucía, se unió a la conversación hablando de Leticia, su profe.

Velas con conchas.

Así que, como lo prometido es deuda, a la vuelta de las vacaciones buscamos ideas para hacer con las conchas y ésta fue la que más nos gustó. Primero las lavamos bien y las secamos.

Después, derretimos parafina en un calentador (casualmente yo tengo uno para las manos, pero se puede hacer en un cazo) y la echamos con cuidado en el interior de cada una. Cuando empezó a solidificarse pusimos un trocito de cuerda en el centro, como si fuera la mecha, para que se quedara hacia arriba y dejamos que enfriase del todo.

Como había conchas con un pequeño agujero, también se les ocurrió hacer un collar a cada “seño”. Así que en lo que se enfriaban las velas, nos pusimos manos a la obra. Buscamos una cinta bonita y se la pusimos para poderla anudar al cuello.

Finalmente envolvimos las velas haciendo tres paquetitos y al día siguiente se las regalaron a sus profesoras. La cara de felicidad y la emoción con la que se lo dieron no puede describirse con palabras.

Ahora ya sabéis por qué comenzaba de esa manera el post. Que mis hijas estando de vacaciones, alejadas de su entorno y de su rutina… se acuerden de sus profesoras y hablen de ellas con tanto cariño significa que están dejando una huella muy importante en su interior. A estas edades son un gran referente para ellas, al igual que lo somos los padres. Así que desde aquí nuestro pequeño homenaje a todos los profesores que, día a día, se esfuerzan y se comprometen con la educación y el cuidado de nuestros hijos.

wp-1493623337291.

¡¡¡GRACIAS!!

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4 comentarios sobre “Recuerdos de la playa

  1. Todos los profesores que pasan por nuestra vida aportan un montón de cosas que necesitaremos en nuestro desarrollo.
    Tienen una profesión muy bonita y difícil
    que dejará su marca.
    El colegio es para nuestros peques una segunda casa y se acuerdan estén donde estén.

    Le gusta a 1 persona

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